Suricatas

Las suricatas son unos mamíferos vivíparos. Se alimentan sobre todo de insectos (arañas), otros pequeños mamíferos, huevos y materia vegetal. En cautiverio pueden vivir más o menos 12 años. Viven en campos abiertos, secos, con tierras pedregosas y duras.

En 12 horas son capaces de excavar más de 400 hoyos buscando comida. Son conocidas por permanecer de pie en sus extremidades traseras vigilando en búsqueda de presas o para evitar ser sorprendidas por sus depredadores.

Mantienen una sociedad perfectamente jerarquizada, donde las más jóvenes son preparadas para la vida igual que los escolares en la sociedad humana.

Se les puede llamar suricata, suricato o “gato de roca”. Habitan en la región del desierto de Kalahari, en África. En vida fértil tienen hasta cinco crías, y son familiares de las mangostas. Cazan en grupos y protegen a sus jóvenes.

Las suricatas son muy unidas, tanto, que siempre están juntas. Es más, cualquiera de su especie que se aleje algunos metros, es rechazada de su grupo social.

Recientemente se ha descubierto una curiosa característica del comportamiento social de las suricatas: las crías son preparadas para la vida como los escolares humanos. Esto, según los zoólogos de la Universidad británica de Cambridge.

Sucede que los investigadores observaron un grupo de suricatas en estado salvaje en el sur de África. Estos mamíferos viven en grupos de hasta 40 ejemplares, pero hasta un 80% nace de una pareja compuesta por un macho dominantes y su hembra.

Sin embargo, la crianza de los animales jóvenes está a cargo de “ayudantes”, como denominaron Alex Thornton y Katherine McAuliffe – los científicos – a los otros animales adultos del grupo.

Estos ayudantes les enseñan a las pequeñas suricatas cómo pueden cazar saltamontes vivos o cómo pueden saborear escorpiones, sin ser alcanzados por el veneno del aguijón… toda una técnica.

Pero lo más llamativo de todo esto, es que los “maestros” suricatas van presentando a los jóvenes aprendices desafíos cada vez más grandes.

Además, los zoólogos descubrieron sorpresivamente que los animales más viejos cumplían su trabajo sin obtener un beneficio propio y haciendo ciertos sacrificios. Por ejemplo, le quitaban a los escorpiones los aguijones, antes de presentárselos a los jóvenes para probar.

De esta forma, cuando la cría llega a la adultez, cuando cumple unos 90 días, ha recibido de sus maestros toda la información necesaria para sobrevivir en estado salvaje.

Colaboradoras y organizadas

Son conocidas por permanecer de pie en sus extremidades traseras, vigilando en búsqueda de presas o para evitar ser sorprendidos por sus depredadores.

Los ejemplares adultos pesan aproximadamente un kilogramo y miden alrededor de 50 centímetros de largo, de los que hasta 25 corresponden a la cola.

Es una especie diurna y de costumbres sociales. Animales excavadores, viven en grandes redes subterráneas con múltiples entradas. Sólo las dejan durante el día.

Las suricatas tienen garras fuertes y curvadas que utilizan para cavar, y un hocico bastante puntiagudo. El pelaje es marrón claro, con franjas cortas paralelas de color más oscuro en la espalda.

Otra de las características que distingue a esta especie es su agudo sentido del olfato, el cual utilizan para localizar presas que están bajo tierra como escarabajos, grillos, escorpiones, larvas, termitas o arañas. En 12 horas son capaces de excavar ¡más de 400 hoyos buscando comida!.

Su pelaje es especial para retener el calor que les permite pasar la noche y los días de frío. Además, las manchas negras a modo de antifaz que tienen alrededor de sus ojos les sirve para proteger su vista de la alta radiación solar.

Las suricatas suelen ser criaturas simpáticas, por esto en su zona de origen es frecuente que se las domestique como mascotas. En Occidente, en cambio, no se las considera aptas como animales de compañía, ya que su comportamiento es sumamente destructivo en zonas urbanas. En numerosos países la tenencia de suricatas, como de cualquier animal salvaje, está penada por la ley.

Estos animales pueden transmitir la rabia, por lo que en África han sido perseguidos, aunque no ha disminuido mucho su número como para estar en peligro de extinción.

Cada mañana las suricatas se ponen en fila sobre sus patas traseras ante el sol del amanecer para entrar en calor tras el frío de la noche. Se asean unas a otras emitiendo simpáticos sonidos. Estas muestras de cordialidad pueden extenderse por media hora o más, hasta que por fin salen juntas de caza.

Como proceden de climas cálidos y semidesérticos, su vida está muy ligada al ciclo solar. Tanto así, que – según los biólogos – cuando llevan unos días sin tomarlo, prefieren un buen rayo de sol antes que su plato preferido: un puñadito de insectos vivos.

3 comentarios to “Suricatas”

  1. muy bueno♥

  2. josefina Says:

    las suricatas son los mas lindas de lo q pareses pero no esncuetro de q color sonnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn:)

    • Josefina, digo yo que los Suricatas son color marrón claro, como se ve en las fotos. Sin llegar a ser un experto en la materia, he visto un reportaje y se ven igual que las fotos que tengo puestas en esta entrada.

      Yo creo que los Suricatas son buena gente.

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