Esos que se fueron…

Hoy en la radio he escuchado gente que hablaba de aquellos que se han ido. Esos seres humanos que de una manera u otra le han llenado en su vida o le han marcado en algún aspecto.

Lamentablemente yo podría hablar de mi padre o de mi abuela-madre, pero sería demasiado personal y quizás demasiado triste, y más en esta fechas que se aproximan. Así que hoy voy a hablar de un abuelillo que siempre tendrá un hueco en mi corazón andaluz inversamente proporcional al tamaño de su persona.

Por esos años (1998) yo trabajaba con una furgonetilla recogiendo chatarra y basura, eran trabajos de esos que ponían los ayuntamientos en los tiempos de bonanza. Allá en Son Servera, cada día 1 y 15 había una recogida general de enseres, como lavadoras, frigoríficos, colchones y cualquier cosa que no sirviese para nada. Yo me encargaba de ir a buscarlo y una vez en el “corral de la Pacheca” (nombre que recibía el Punto Verde) seleccionarlos para reciclarlos, perdón, para “reciclarlos”.

Se llamaba Diego, y cuando lo conocí ya era un jubilado, su bebida favorita era el Vino Blanco, donde digo favorita podría decir única. A pesar, de ser ya un abuelillo, de que en aquellos años tenía casi 70, tenía más vitalidad y más fuerza que este ser humano que os escribe, y eso que antaño mi estado físico era mucho mejor que el que tengo ahora.

Cada día me traía una lata de cerveza, (yo soy un abstemio radical cuando conduzco) Y claro, había días que el alcohol me subía un pelín más de la cuenta. Pero no sabía como decirle que no me trajese más cerveza, el hombre además de ayudarme un montón, me hacía compañía y me contaba viejas historias de su vida y de su lejano Jaén.

Un día, decidí que no podía seguir ese ritmo, ya que la jornada anterior llegué bastante alegre a mi casa, la moto de mi hermana, era incontrolable y al llegar a casa, mi padre y mi madre se rieron de mi al verme llegar.Varios días después  vino con mi cervecita, yo la apoyé en una de las cubetas donde dejaba los enseres que recogía, sin querer (evitarlo) se me cayó dentro cuando estaba por la mitad. ¿problema solucionado? NO!!! Cogío su pequeña moto y fue a buscarme otra lata . Fue horrible, creo que no me emborraché como otras veces, pero la cabeza parecía que se me iba a salir de sitio.

Después de una resaca odiosa por una lata y media de cebada destilada, le pedí que me trajese otra bebida que odiaba más que cualquier otra cosa en el mundo: COCA-COLA. ¿problema solucionado? NO!!!! Ahora soy adicto. Ésta por lo menos no me causa quebraderos ni dolores de cabeza.

Quiero que este post sea un homenaje hacia aquel hombre, que desprendía vitalidad, buen humor, alegría y a cambio sólo pedía un poco de compañía y un poco de cobre para sacarse unas pesetillas. No recuerdo cuando se fue, pero no hay día que pase por el Rincón de la Pacheca y no piense en él.

Por suerte, creo que tuvo una vida plena, llena de hijos y algún que otro nieto.

 

 

 

 

2 comentarios to “Esos que se fueron…”

  1. Qué buenos recuerdos…. gracias por compartirlos.

    Saludos.

  2. De nada.

    La verdad es que tenía ganas de escribir un poco, y hoy no he parado de recibir señales para que lo hiciera.

    Menos mal, que tú lo haces más a menudo que yo. Bueno, me voy a cenar que va siendo hora.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: