El día que descubrí la muerte

Corría el año 1986, allá en Guadix, provincia de Granada (Andalucía) Seguramente era un noviembre frío, como todos y en aquella pequeña salita donde el mayor protagonista era un Video Hitachi estábamos mi madre, mi padre, mi abuela materna, yo y no consigo recordar si alguna de mis hermanas.

De repente, llegó mi Tía Rosa, hermana de mi abuela, diciendo que mi abuelo se había caído en la estación de Linares (Jaén, Andalucía) y se habia dado un fuerte golpe en la cabeza. El desenlace fue el peor posible.

Así recerdo como aprendí que los humanos moríamos, que aquí sólo estábamos de paso y que la gente sufre por las pérdidas de los seres queridos.

Toda esta historía se la relataba a un compañero de trabajo, también un 18 de noviembre pero 24 años después. Aquella jornada fue larga, muy cansada y ya por aquellos la nómina no había llegado, de hecho, nunca llegó. Al llegar a casa tenía ganas de relajarme con un té calentito y un poco de gitaneo, de ese bueno, antiguo, que sólo lo pongo en ciertas ocasiones.

Cual fue mi sorpresa que al llegar a casa estaba encendido el Home Cinema con el disco que tenía pensado escuchar, La cuarta canción de uno de los CDS de la antología. Camarón hablaba de la Luna. Sabía que mi Turpi había pasado por casa antes de irse a la Universidad y pensé que había puesto ella el CD para que cuando lleguase encontrármelo sonando. El disco sonó entero, pero…. al llegar a la última canción se paró. Conseguí hablar con mi señora esposa y me dijo que no había puesto ni Camarón ni nada por el estilo. Yo me acojoné.

Mi madre, que es muy dada a estas cosas, pensó que era cosa de mi abuelo, que si lo había hecho para agradecerme que me hubiese acordado de él, en fin, cosas que mi mente racional y actual no conseguía encajar, por lo tanto no le di mucha importancia. Nunca llegué a saber como se produjo aquella cadena de casualidades, ya que a mi no me valía eso de que mi abuelo fallecido me agradeciese nada.

El tiempo pasó, y la anécdota cayó en el olvido, hasta esta mañana. A las 5.30h ha vuelto a saltar el Home Cinema, esta vez con LA LEYENDA DEL TIEMPO. Así que problema resuelto, ni recibo mensajes de ultratumba, ni nada por el estilo, simplemente que a mi Home Cinema le gusta mucho Jose Monje y a yo llevo despierto desde esa hora. No he tenido los suficientes arrestos como para volver a dormir.

Colocaría una foto de mi abuelo, pero no tengo ninguna escaneadas y están todas en casa de mi madre.

 

Una respuesta to “El día que descubrí la muerte”

  1. Turpi Says:

    Sólo decirte dos cosillas: que ese día 24 no es que no puse el home cinema si no que ni tan solo fuí a casa y, lo segundo es que TENGO SUEÑO, le podrías decir a tu abuelo, al home cinema o a quien sea que no ponga música a esas horas que luego me muero de sueño!!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: