Archivos para diciembre, 2013

Verónica

Posted in Mis cosas on 13 diciembre 2013 by Buenaventura

España empezaba a despertar de un letargo dictatorial de más de 40 años, y a modo de celebración le habían otorgado la celebración del Mundial de Fútbol. Empezaban la década de los 80 y aún así, había gente anclada en varias décadas atrás.

Ramiro contaba por aquel año con 16 años, era el segundo hijo de un matrimonio de la España clásica, genéticamente era las excedencias de su hermano mayor, que había nacido tres años antes que él. Era buen jugador de fútbol, buen estudiante que empezaba su primer año en la universidad para convertirse en farmaceútico, sin novia reconocida pero sin falta de pretendientas de la alta cuna de aquella ciudad de tamaño medio, que servía como ejemplo en millones de muestras estadísticas por población y tamaño. Su nombre era Amadeo, José Amadeo, que a pesar de estar cerca de su segunda década de vida, ya se le intuía una futura calvicie. Sigue leyendo

El Socavón

Posted in Mis cosas with tags , , , , , , , on 2 diciembre 2013 by Buenaventura

Hace unos cuantos días en plena plaza Abú Yahya, en plena capital de las Islas Baleares, surgió de la nada o de cualquier otro sitio un enorme socavón que después de una ardua investigación he llegado a descubrir que la profundidad del mismo supera los diez metros. El perímetro del suso no superaba el de una TV de 55″.

Hoy he vuelto a pasar y sin poder medir la profundidad me atrevería decir que a consecuencia de las obras de reparación, el agujero es tan grande como un área de un estadio de fútbol de primera división. Me he quedado como el emoticono del guasap!!!<!–more–>

Pues bien, hace un par de días tuve una disputa con mi Turpi debido a no sé, no sé cuanto. Acabé por darle una patada en el culo desde mi casa, sita en la misma ciudad y a varias manzanas del cráter, y por esa fortunas de la vida, allí cayó la pobretica de mi Turpi.

Era un mundo oscuro, cruel, con gente de todo tipo de pensamientos, ideologías, menos UPyD, de varias razas, de edades diversas, vamos, que aquello era una pequeña sede de la ONU cuyos integrantes tenían rosas y coloridas sus sagradas posaderas por haber hecho algo malo, o no.

Que penica, Mi Turpi sin comer. MENTIRA!!!

Muy temprano, al ser de día, le llegó una ración de su comida favorita, PATATAS FRITAS, No es que fuese una buena hora del día, pero como llevaba sin comer desde la noche de autos, dio buena cuenta del plato y no dejó ni una.

Media mañana. Sobre las doce y media, una menos cuarto… Platico pequeño de patatas fritas.  Comió hasta hartarse y dejó unas cuantas.

Almuerzo. Quince horas. Mega ración de patatas fritas. Dejó más de la mitad del plato, estaba ya un poco cansada de la inexistente variedad del menú que se ofrecía en el socavón.

Mientras tanto aprovechó para leerse los 4 Libros de Tirano, del autor Christian Cameron. Cuando me lo dijo, me extraño, ya que ella no es muy de leer novela histórica, es más de Doris Lessing y literatura especializada en su carrera y su máster sobre relaciones laborales y mediación. También, deciros a mi vasta legión de lectores que un poco verde de envidia si me puse, más que por las patatas, por lo de los libros….

Vale que estaba cautiva en un socavón, vale que casi no podía ver la luz del día y vale que estaba con gente muy diversa que entre otras cosas pasaban el día jugando al pokemon, (al de gein boi)

Las horas transcurrían y llegó el momento de la merienda. ¿adivináis? Sí, patatas fritas, pero esta vez bolsa, de esas de toda la vida… Supongo que era para romper un poco el hielo…<em> (Nota del autor: A consecuencia de los crujidos que producía mi Turpi, el socavón aumentó de tamaño un 12,35%, pero no quiero avanzar más spoilers, lo dejo para la segunda parte, EL SOCAVÓN, LA VUELTA DEL TUBÉRCULO ASESINO)</em>

La noche oscura llegó a la isla.

El plenilunio tuvo un ataque de amnesia y no hizo acto de presencia, por la que la oscuridad del día se vio acentuada.

Mi Turpi, sin hambre, y temerosa  viendo que la hora de la cena se aproximaba. Su reloj de Winnie The Pooh así lo indicaba.

PATATAS FRITAS!!!

Pasaron los días, las lunas, los soles. Había gente que salía, otros que entraban, nunca de ellos era de UPyD, al menos, algo bueno tenía aquello.

Sin más, sin menos. Salió.

Me encontró en casa, durmiendo una siestecilla tardía en el sofá con Darwin, raudo y veloz la cubrí de besos y abrazos. Nuestro encanto de perro le ladraba y movía la cola mostrando evidentes señales de felicidad.

Entre unas cosas y otras el día acabó y me propuse hacer la cena.

– ¿Qué le hago, qué le preparo…? Pensaba este andaluz nervioso, sabiendo de las escasas y nulas cualidades culinarias de las que era poseedor.

Ahora escribo este post desde un ordenador con el Windows 3.1, creo que es un 486 y si mandase mi ubicación por guasap a alguien le saldría que estoy en la plaza Abú Yahya. Rodeado de muchas personas, ninguna de ellas de UPyD, ni seguidores del Club Atlético Osasuna.

Y en esa plaza, surgió un día un Socavón.

A %d blogueros les gusta esto: